En este mismo instante hay un hombre que sufre, un hombre torturado tan sólo por amar la libertad.
Ignoro dónde vive, qué lengua habla, de qué color tiene la piel, cómo se llama, pero en este mismo instante, cuando tus ojos leen mi pequeño poema, ese hombre existe, grita, se puede oír su llanto de animal acosado, mientras muerde sus labios para no denunciar a los amigos. ¿Oyes?...
Un hombre solo grita maniatado, existe en algún sitio.
¿He dicho solo? ¿No sientes, como yo, el dolor de su cuerpo repetido en el tuyo? ¿No te mana la sangre bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora, en este mismo instante, también a ti y a mí nos tienen maniatados
Campo Libre Tierra Libre que todo, todo sea libre que allí donde el hombre vibre sea libre el pensamiento, su saber, su entendimiento su albedrío, sus acciones que no admita coacciones ni las imponga a un segundo, que camine por el mundo sin volver atrás la cara, que su vida sea clara cual clara es la nieve pura, que su patria sea NATURA; su familia, los humanos, sus semejantes, hermanos, su ilusión la realidad, su deseo, la igualdad, el amor, su simbolismo y su ideal el ANARQUISMO. Que la ANARQUIA es la vida libremente concebida sin dogmas y sin prejuicios, sin castas, odios ni vicios, sin gobiernos, sin fronteras, sin que los hombres sean fieras, sin amos explotadores, sin envidias, sin rencores, sin humillación maldita; que el hombre no necesita del autoritario Estado, que lo tiene sojuzgado y atado al infame yugo para extraerle el jugo del producto de su esfuerzo.
Que el hombre en comunidad nada de haber propiedad del Estado ni privada, que la riqueza creada lo mismo la natural que la riqueza social pertenece a los humanos.
Todo, de todos será, y nada adelantará el que piense en propietario; que en régimen LIBERTARIO al no existir el dinero, explotador y usurero no tendrán razón de ser.
Todo el que quiera comer tendrá pues, que producir. El derecho a consumir va justamente igualado con un deber obligado, por pura necesidad de común humanidad, que por ser imprescindible, sin el no hay vida posible.
Tal deber es trabajar; el derecho a laborar en todo trabajo útil, solo el anciano, el inútil el que esta enfermo y el niño, serán con todo cariño tratados y alimentados, a más de considerados exentos de trabajar.